
Prometí miles de veces no quererte más, intentar olvidarte, pero entre más pienso más me acerco a ti. Desearía poder cambiar todo y ser amigos si unos simples, pero grandes amigos, como antes, como hoy y como siempre, siempre te quise, y eso lo sabes pero sé que sin ese amor nada de esto hubiese sucedido. Me acostumbré a odiarte, a odiarte por no poder quererme pero cada vez que me resigno a que jamás voy a tenerte, vuelve la duda a aparecer, de mil maneras, y esas ansias de volver a quererte VUELVEN. Juro que no sé cómo explicarte lo que siento, y sé que mis silencios para ti no valen nada, pero para mí son mucho más de lo que imaginas. Y a pesar de todo esto, lo único que quiero es que seas feliz, y lo sabes, porque vivo recordándotelo. Eres la persona que más tiempo me robó, y la que más lo desperdicio. Juro que borraría todos los recuerdos de mi mente, que no miraría nunca más tus fotos. Pero no puedo. No sé qué me pasa. Será que no puedo entender cómo es que no entiendes que realmente me gustas, y que nunca te intentaría dañar, ni hacerte mal. Te odio. Repito, te odio. Más te odio, porque sé que esto no te va abrir los ojos, y todo lo que te dije y te digo, sólo hacen que estés un tiempo conmigo, y después todo termine. Supongo que cuando comprendas será tarde, que ya no me encontrarás. No te perdono nada. No, no te perdono, porque nunca pudiste hacerme mal, no entiendo cómo puedo seguir queriéndote después de todo lo que haces y dices. Te odio. Entiéndelo, te odio. Y lo único que puedo decirte es que no te quiero volver a hablar, no te quiero volver a ver, no te quiero volver a escuchar, no quiero que me llames más, no quiero que me escribas, no quiero que me mires, no quiero nada. Hoy no quiero nada. Y por favor no creas nada de lo que dije antes. Porque es lo único que me recuerda que estás ahí, que piensas en mi y que me recuerdas. Quisiera dormirme, por siempre soñándote, no puedo estar así, no sé cómo olvidarte, no puedo entender cómo se puede olvidar tan fácil. Ojalá algún día sepas cuánto te quiero, y cuánto bien me haces. Ojalá pudiera robarte, llevarte para siempre conmigo y encontrarte en algún lugar aunque sea muy tarde.


No hay comentarios:
Publicar un comentario